¿Los gatos pueden comer banana? Si, pero no deberían hacerlo

Los humanos y los perros pueden beneficiarse al comer ciertas frutas y verduras, entre los que se incluyen las bananas.

Son sabrosas, abundantes, económicas, vienen repletas de nutrientes y pueden permanecer en el canasto de las frutas durante algunos días, antes de dañarse.

Además, se pueden comer frescas, congeladas y los plátanos, horneados, fritos e incluso asados.

Pero, qué hay de nuestros amigos felinos, ¿acaso los gatos también pueden comer banana?

La respuesta corta: Sí, la banana no es una fruta tóxica para los gatos.

La respuesta larga: aunque los gatos pueden comer banana, es posible que todos no quieran hacerlo.

Y en el caso que tu gato sea de los pocos que comen banana, entonces es posible que también te estés preguntando:

¿La banana es tan buena para tu gato como lo es para los humanos?

Y la respuesta es No, la banana no le brinda ningún beneficio nutricional a tu gato y lo cierto es que, como verás más adelante, no existe ninguna razón por la que debas alimentarlo con ella.

Sigue leyendo para saber por qué, y otras cosas adicionales acerca de tu gato y las bananas.

Por qué las bananas no son ideales para los gatos

Aunque la banana no es una fruta tóxica para tu gato, y puede comerla con moderación, beneficiarse de ella es una cuestión diferente.

Las bananas son increíblemente ricas en nutrientes (vitaminas, fibra y especialmente potasio) que resultan altamente beneficiosas para los humanos.

Sin embargo, los gatos no pueden beneficiarse de dichos nutrientes, pues las fuentes y la forma en que los obtienen, son diferentes a las de omnívoros (que se alimentan de animales y plantas) como nosotros.

Como carnívoros obligados, los gatos sólo pueden satisfacer la mayoría de sus necesidades nutricionales, consumiendo principalmente la carne de otros animales.

Por eso, la mejor manera de cubrir dichas necesidades, es a través de una dieta completa y equilibrada, en su mayor parte, de alimentos a base de carne.

Por lo tanto, los bocadillos o “premios” de frutas como la banana, no son sólo innecesarios, ya que no tienen mucha utilidad en términos nutricionales.

¿A los gatos les gusta comer bananas?

Eso depende de cada gato, pero considerando el hecho de que los felinos son notoriamente quisquillosos con la comida, la mayoría de ellos no estarán muy interesados en experimentar con nuevos alimentos, como regularmente lo hacen los perros.

Por otro lado, los gatos no perciben el sabor del dulce [1].

Así que, es muy probable que tu gato quiera comer banana debido a su textura, su aroma, o simplemente porque tiene el hábito de mendigar comida, un comportamiento que puede corregirse con adiestramiento.

Además, muchos gatos le temen a las bananas y a los plátanos. Probablemente hayas visto videos divertidos donde los gatos se aterrorizan con un inofensivo plátano.

Los expertos explican que esto se debe a que, a la mayoría de los gatos, no les gusta el olor a acetato de etilo que desprende esta fruta.

De hecho, frotar cáscaras de banana en los muebles, puede ser un gran truco para evitar que los arañe tu gato.

También existe la posibilidad de que la forma del plátano les recuerde a una serpiente y los asuste.

Aunque no es tóxica, ¿la banana es mala para los gatos?

Los gatos son sensibles a la comida extraña. Digerir alimentos de origen vegetal es una lucha para ellos, por lo que alimentarlos con banana les puede causar malestar estomacal.

Las bananas tienen un alto contenido de carbohidratos y azúcar y los gatos carecen de las enzimas necesarias para su digestión. Según los expertos, una alimentación saludable para gatos no debe contener más del 2 % de alimentos altos en azúcar y carbohidratos.

Por lo tanto, un poco de banana no le hará daño a tu gato, pero alimentarlo frecuentemente con este alimento o en grandes cantidades, elevará los niveles de azúcar en sangre, lo que puede provocar obesidad y diabetes.

Los signos clínicos más comunes de la diabetes felina incluyen micción constante, sed excesiva, falta de apetito, vómitos y movilidad reducida [2].

Ponte en contacto con tu veterinario de inmediato si notas alguno de estos síntomas, y ten en cuenta la edad de tu mascota, ya que los gatos tienen más probabilidades de desarrollar diabetes a medida que envejecen.

Las bananas también contienen altos niveles de fibra dietética. Al ser carnívoros verdaderos, los gatos no pueden absorber los nutrientes contenidos en la banana; y en cuanto a la fibra, lo único que hace es incrementar el volumen de las heces y no se considera una parte esencial en la dieta de los gatos.

Por lo tanto, podemos concluir que el consumo de banana en los felinos, no aporta ningún tipo de beneficio adicional.

Algunos gatos pueden experimentar reacciones alérgicas. Incluso con una pequeña cantidad de banana.

Según el Clinical Nutrition Service, muchos de los alimentos que se consideran seguros (como la banana) pueden causar reacciones inesperadas [3].

Los síntomas de una reacción alérgica a la banana incluyen, estornudos, acicalado excesivo, ronquidos, vómitos o diarrea [4].

¿Los gatitos pueden comer banana?

Durante el primer año de vida, los gatitos necesitan una nutrición especial que apoye su crecimiento y desarrollo.

Deben consumir alimentos especialmente formulados ricos en proteínas, magnesio, calcio y otros nutrientes esenciales.

Sólo hacía el final de los primeros 12 meses, se pueden incorporar gradualmente pequeñas golosinas, entre las que se podría incluir la banana.

Sin embargo, por su bajo aporte nutricional para el gatito, no tiene ningún sentido el hacerlo.

En todo caso, lo mejor es consultar a tu veterinario, antes introducir nuevos alimentos en la dieta de tu mascota. De esta manera, podrás asesorarte del mejor camino a seguir.

Pautas a seguir

Aunque la banana no constituye un refrigerio adecuado para tu amigo felino, es posible que disfrute de su textura o que simplemente te pida un poco, cada vez que te vea comiéndote una.

Si este es el caso, puedes ofrecerle una pequeña porción de vez en cuando o, en lugar de ello, optar por otras opciones de refrigerios saludables a base de carne.

Ahora, si tu gato insiste en comer banana sigue las siguientes pautas para dársela de manera segura:

Como alimentar a tu gato con banana de manera segura

Teniendo en cuenta las necesidades nutricionales de tu gato y los riesgos asociados con el consumo de banana, los siguientes consejos te permitirán alimentarlo de manera segura:

Asegúrate que tu gato no sea alérgico a la banana

Comienza con una pequeña cantidad y controla la reacción de tu gato.

En la mayoría de los casos, los signos de una reacción alérgica ocurren casi inmediatamente después de la ingestión.

Si notas problemas digestivos como diarrea o vómitos, llévalo de inmediato al veterinario.

Controla la cantidad

Presta atención a la cantidad que le darás de comer a tu gato.

Los cambios repentinos en su dieta o demasiada banana podrían causarle malestar estomacal.

Una gran cantidad de banana también puede ser difícil de digerir e incluso causar estreñimiento.

Dicho esto, las golosinas no deben representar más del 10 % de la ingesta calórica diaria de tu mascota.

Eso significa que, si tu gato consume 200 calorías por día, únicamente 20 calorías deben provenir de golosinas.

Y si una banana grande de 120 g contiene alrededor de 110 calorías [5], significa que 20 calorías de banana equivalen a unos cinco trocitos del tamaño de una croqueta.

La cáscara de plátano o banana no es comestible

Aunque es algo excepcionalmente raro, es posible que un gato sea más aventurero que el promedio y trate de comer un poco de cáscara.

Así que, nunca le des a tu gato la cáscara de un plátano o una banana, ni siquiera para jugar.

La cáscara es demasiado dura y tu gato puede tener dificultades para masticarla.

Esto puede hacer que intente tragarla antes de masticarla lo suficiente, lo que convierte a la cáscara en un peligro de asfixia real.

Además, la cáscara de banano es tan dura y fibrosa, que podría provocar un serio malestar estomacal, e incluso la muerte por obstrucción intestinal.

¿Los gatos pueden comer otras frutas?

Si después de lo anterior ya no deseas compartir más bananas con tu gato, pero quieres suministrarle un refrigerio saludable a base de fruta, es posible que quieras considerar otras opciones relativamente seguras.

Algunas de estas incluyen arándanos, fresas, sandías y manzanas (sin semillas ni corazón).

También existen algunas verduras seguras para los gatos, entre las que se incluyen zanahorias, espinacas, judías verdes, calabacines, lechuga y patatas (sin sal, condimentos ni mantequilla añadidos).

Solo ten en cuenta que la dieta de tu felino debe ser predominantemente a base de carne.

Conclusiones

Las bananas no son perjudiciales para los gatos, pero contienen demasiada azúcar, que les resulta bastante difícil de digerir.

Un trozo de banana como golosina ocasional probablemente no le haga daño a tu gato, pero consumirla regularmente puede incrementar sus niveles de azúcar en sangre, causando sobrepeso y diabetes.

Demasiada banana puede causar malestar gastrointestinal, vómitos y diarrea.

Tu gato no se beneficia de comer banana, por lo tanto, le irá mucho mejor si les das bocadillos saludables a base de carne.


Fuentes y enlaces