¿Los gatos pueden comer pan? Porque si, y porque No deberían

¿Los gatos pueden comer pan? Esto significa pan blanco, pan de trigo, pan con leche (que les encanta), pan con mantequilla, pan Bimbo, pan dulce, pan integral, pan tostado y más.

Pues bueno…

La respuesta corta: Sí, comer una pequeña cantidad de vez en cuando no les hará daño.

La respuesta larga: existen varias razones por las que deberías evitar el pan en la dieta tu gato.

¿Por qué?

Sigue leyendo para conocer todo acerca de lo bueno y lo malo de alimentar a tu gato con pan.

El pan, NO es nutritivo para los gatos

El pan es un alimento que contiene grasas de origen vegetal, azúcar y cuyo principal ingrediente es harina de trigo. Por lo tanto, no le ofrece ningún valor nutricional real a tu gato.

Según la American Veterinary Medical Association [1] los gatos son carnívoros obligados. Por lo tanto, están naturalmente adaptados para depender de las proteínas y las grasas de la carne, como principales fuentes de nutrientes y energía.

De hecho, mientras más carbohidratos (harina de trigo y azúcar) consuma tu gato, menos espacio tendrá para obtener las vitaminas y minerales que le ofrecen otros alimentos, basados en proteína de origen animal.

Así que, si el pan es una parte regular en la dieta de tu gato, es posible que, con el tiempo, le cueste mantener tanto su masa muscular, como sus niveles de energía, salud cerebral y ocular.

Pues la carne es la única fuente de alimento de donde puede extraer y asimilar con facilidad, nutrientes super importantes como la vitamina A, ácidos grasos y taurina.

Por lo tanto, cualquier pedazo de pan que coma tu gato, en realidad es un bocado de comida chatarra, al igual que cuando comemos pasteles, galletas y tartas que no benefician en absoluto nuestra salud en general.

El pan podría ser peligroso para tu gato

El pan, no solo es una pobre y deficiente fuente nutricional para tu gato, en realidad, puede ser bastante peligroso en determinadas circunstancias.

Masa de pan cruda

Si por alguna razón tu gato come masa cruda, esta podría expandirse en el estómago y bloquear su sistema digestivo, generando graves problemas de salud, o incluso la muerte.

Por lo tanto, bajo ninguna circunstancia tu gato debe ingerir masa de pan cruda.

Si lo hace, debes llevarlo inmediatamente a un centro veterinario para ser atendido de emergencia.

Ingredientes tóxicos

Otra cosa a considerar son los ingredientes del pan.

El ajo y la cebolla son alimentos tóxicos para tu gato, por lo que nunca debe comer pan que incluya dichos ingredientes.

Por lo tanto, si compras pan con este tipo de adiciones, asegúrate de guardarlo en un lugar seguro donde no pueda ser alcanzado por tu gato.

¿Porque tu gato se obsesiona por comer pan?

El aroma del pan recién salido del horno o el aroma de las tostadas recién untadas con mantequilla, atraerán a tu gato, incluso si nunca antes lo ha probado.

Si bien no existe una investigación oficial, es probable que este gusto por el pan se deba a su suave sabor acido y al fuerte olor de la levadura.

La razón por la que suponemos esto, es que se ha demostrado que la levadura mejora la salud gastrointestinal de varias maneras, sobre todo durante un abrupto cambio de dieta.

También funciona muy bien para equilibrar el sistema digestivo de tu gato, al permitir una mejor absorción de vitaminas y minerales, y estimular el sistema inmunológico [2].

Además, esta es la razón por la que muchas marcas de comida para gatos incluyen levadura.

Según el Dr. Tom Asquith, director de Investigación y Desarrollo de The FL Emmert Company, en los alimentos para gatos, la levadura de cerveza tiene una utilidad similar a la de una navaja suiza, ya que ofrece una amplia gama de “beneficios combinados” [3].

Con eso en mente, podríamos pensar que tu gato se siente atraído instintivamente por la levadura del pan, como una manera de mantenerse fuerte y saludable.

Pero, si la levadura es tan beneficiosa, ¿porque no dar pan a tu gato’

Primero, la levadura que se utiliza para hacer pan, es muy diferente a la levadura de cerveza con la que se suplementan algunos alimentos para gatos [4].

Y segundo, en el supuesto de que la levadura del pan ofreciera los mismos beneficios que la levadura de cerveza (que no es así), estos no superan las desventajas del pan.

Pero, aun así, de vez en cuando quiero darle un poco de pan a mi gato como golosina ¿cómo lo hago de forma más nutritiva?

Existen algunos “trucos” para que el pan aporte algunos beneficios nutricionales para tu gato. Por ejemplo, remojar un pequeño trozo de pan en caldo de carne, o untarlo con comida húmeda para gatos.

Pero, ¿vale la pena todo este esfuerzo?

Definitivamente no. Una golosina especialmente hecha para gatos es una opción más fácil y nutritiva.

Y, de todas formas, no importa el alimento con que monjes o untes el pan, pues en esencia, éste seguirá siendo un alimento nutricionalmente vacío, y potencialmente perjudicial para la salud de tu gato.

¿Existe una manera en que tu gato se beneficie de comer pan?

La respuesta corta: No.

Pero para salir de dudas, adelante describiremos las presentaciones más comunes en que un gato come pan, así como las razones por las que tendrías que evitarlo:

¿Los gatos pueden comer pan recién horneado?

Frecuentemente escuchamos a personas decir que el pan recién hecho u horneado es mejor para los gatos.

Si lo comparamos con su forma cruda, esto es algo totalmente cierto, pero aparte de esto, sigue siendo mala idea.

Lo cierto es que tanto su frescura, como el hecho de calentarlo en un horno, es algo que no mejora el contenido nutricional del pan, en relación a las necesidades de tu gato.

¿Los gatos pueden comer corteza de pan?

A muchos gatos les gusta más la corteza del pan en lugar de su centro más blando. Posiblemente esto se deba a que es más accesible y a su textura un poco más dura y crujiente.

Pero, de nuevo, no importa, la corteza del pan sigue siendo un mal alimento para ellos.

Así que, si eres de las personas que dejas las cortezas, y no quieres desperdiciarlas, no se las des a tu gato, haz migas con ellas y tirárselas a los pájaros.

Por lo tanto, si a tu gato le gustan las cortezas de pan, es hora de empezar a ser un poco más diligente para esconderlas.

¿Los gatos pueden comer pan con mantequilla?

Si a tu gato le encanta la mantequilla, la lamerá del pan cada vez que tenga la oportunidad de hacerlo.

Un poco de mantequilla no le hace ningún daño, y por “poco” me refiero a muy poquita mantequilla.

Sin embargo, debido a su alto contenido de grasa y lactosa, la mantequilla en exceso es mala para los gatos, y en algunos casos, puede causar graves problemas estomacales.

Por lo tanto, agrega pan con mantequilla a la lista prohibida y mantén ese manjar fuera del alcance y de la vista de tu gato.

¿Pueden los gatos comer pan con leche?

En realidad, eso es algo que vi hacer a mi abuela. En ocasiones, ella le ofrecía a su gato trozos de pan humedecido con leche a manera de regalo.

Ahora, ese gato vivió 19 años y no tuvo ningún problema de salud, así que, podríamos decir que esa fue una rara excepción a la regla, o que era algo tan esporádico, que no le afectó en absoluto.

Pero en realidad, la regla es que alimentar a tu gato con dos alimentos que no son buenos para él, y fuera de eso mezclarlos, es algo con lo que deberías tener mucho cuidado.

La leche, y la leche de vaca en particular, es difícil de digerir para los gatos debido a su alto contenido de lactosa. Y, el pan, bueno, ya lo hemos cubierto detalladamente en este artículo.

Consecuencias del consumo de pan en los gatos

Siempre y cuando sea suministrado muy eventualmente, a tu gato no le hará daño un pequeño pedazo de pan sin ningún tipo de condimento, uvas pasas, fibras, grasas o lácteos.

Sin embargo, cuando tu gato come pan regularmente, ya sea porque lo roba en el desayuno, o porque algún miembro de la familia le ofrece habitualmente, es posible que esto le genere consecuencias bastante negativas para su salud.

Las siguientes son algunas de ellas:

Intolerancia al gluten

Aunque sus cuerpos no son aptos para comer gluten o granos de ningún tipo, muchos gatos pueden hacerlo en cantidades pequeñas sin ningún problema. Sin embargo, en algunos casos, su consumo puede causar trastornos como la intolerancia al gluten [5].

Los síntomas más comunes de esta condición pueden incluir problemas digestivos como diarrea o vómito.

A largo y mediano plazo, algunos gatos desarrollan asma, síndrome del intestino irritable grave o reacciones alérgicas en la piel como respuesta al gluten.

La veterinaria Karen Becker [6], en una discusión acerca de los subproductos en alimentos para mascotas, sugiere: evitar los alimentos para gatos con cualquier tipo de gluten, ya que, además de su dificultad para ser digerido, es un relleno que no tiene valor nutricional.

Obesidad y diabetes

Una rebanada de pan puede contener tan solo 79 calorías, pero hasta 15 carbohidratos. Peor aún, ningún gato que ame el pan se detendrá ante una sola rebanada.

Este exceso de carbohidratos y grasas difíciles de metabolizar por el sistema digestivo de un gato, pueden conducir a la obesidad felina. Lo que, a su vez, deriva rápidamente en el desarrollo de diabetes.

Indigestión

El sistema digestivo de los gatos está diseñado para descomponer grasas y proteínas de origen animal.

Como el pan solo contiene grasas saturadas y carbohidratos, tu gato podría tener problemas para digerirlas o, en el mejor de los casos digerirlas muy lentamente.

Esto podría interferir con su apetito, y evitar que tu gato consuma otro tipo de comidas que le aporten la energía y los nutrientes que realmente necesita.

Hinchazón

La acumulación de gases y la hinchazón es otra consecuencia de comer demasiado pan, debido al alto contenido de levadura en algunos panes comerciales.

El estómago de tu gato también puede hincharse debido a la digestión lenta y al estreñimiento.

Problemas de salud bucal

Los problemas dentales son comunes en los gatos a los que les gusta comer pan. Cuando tu gato come pan, la saliva reacciona al almidón formando una pasta pegajosa que se adhiere a sus clientes.

Esto fomenta el crecimiento bacteriano en la boca lo que da como resultado, problemas de encías y caries dentales.

Deficiencia de nutrientes

Si tu gato come demasiado pan, con el tiempo es posible que muestre signos de desnutrición ya que, a pesar de tener el estómago lleno, no está recibiendo las vitaminas, minerales y proteínas, que su organismo requiere para sobrevivir.

Conclusión

El pan no es lo peor que podría comer tu gato. Si no lo come con frecuencia, probablemente no afecte su salud de manera significativa.

Sin embargo, debido al peligro que representan ciertos ingredientes, es posible que quieras mantener a tu gato, completamente alejado del pan.

La buena noticia, es que tu mascota no requiere de pan para prosperar, por lo que no se estará perdiendo de nada, si lo retiras totalmente de su dieta.


Fuentes y enlaces